El salario mínimo en México es uno de los temas más relevantes cada inicio de año, pues impacta directamente en millones de trabajadores y en la economía nacional. Para 2026, el Gobierno Federal confirmó un incremento del 12% que entrará en vigor a partir del 1 de enero. Este ajuste busca mantener el poder adquisitivo frente a la inflación y garantizar que los ingresos de los trabajadores cubran al menos lo básico para una vida digna. El anuncio oficial se realizó en diciembre de 2025, tras las negociaciones entre el sector obrero, patronal y las autoridades.
El aumento del 12% en 2026
El incremento del 12% significa que el salario mínimo general pasó de 278.80 pesos diarios en 2025 a 312 pesos diarios en 2026. Este ajuste representa un avance en la política de recuperación salarial que se ha impulsado en los últimos años. En la Zona Libre de la Frontera Norte, donde los salarios mínimos son más altos, el aumento fue menor, de alrededor del 5%, quedando en 440 pesos diarios. La diferencia responde a las condiciones económicas particulares de esa región, donde los ingresos ya superan el promedio nacional.
Cuándo se anunció el aumento
El anuncio oficial se realizó el 29 de diciembre de 2025, como es costumbre en la recta final de cada año. La Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) fue la encargada de dar a conocer la cifra tras semanas de análisis y negociaciones. El nuevo monto entró en vigor el 1 de enero de 2026, lo que significa que los trabajadores comenzaron a recibir el ajuste desde el primer día del año. Este calendario se mantiene constante, pues la revisión del salario mínimo siempre se realiza en diciembre y aplica a partir de enero.
Impacto en los trabajadores
El aumento del 12% representa un alivio para millones de trabajadores que dependen del salario mínimo como ingreso principal. Con el nuevo monto, se busca que el salario alcance para cubrir al menos dos canastas básicas, lo que incluye alimentos, transporte y servicios esenciales. Aunque todavía existe un debate sobre si el salario mínimo es suficiente para garantizar una vida digna, el incremento refleja un esfuerzo por reducir la brecha entre ingresos y necesidades reales. Para muchos trabajadores, este ajuste significa poder enfrentar mejor los gastos cotidianos y disminuir la presión económica.
Efectos en la economía
El aumento del salario mínimo no solo impacta a los trabajadores, también tiene efectos en la economía en general. Por un lado, incrementa el consumo interno, ya que los trabajadores cuentan con más recursos para gastar. Esto puede beneficiar a pequeños comercios y servicios locales. Por otro lado, algunos empresarios advierten que el aumento de los costos laborales puede generar presiones en las finanzas de las empresas, especialmente en las pequeñas y medianas. Sin embargo, el Gobierno sostiene que el ajuste es necesario para combatir la pobreza laboral y que los beneficios superan los riesgos.
Comparación con años anteriores
En los últimos años, México ha registrado aumentos constantes en el salario mínimo. Desde 2019, los incrementos han sido superiores al promedio histórico, con alzas de entre 10% y 20% anuales. En 2025, el aumento fue del 20%, lo que marcó un precedente importante. Para 2026, el ajuste del 12% mantiene la tendencia de crecimiento, aunque con una cifra más moderada. Esta política busca que, hacia 2030, el salario mínimo alcance para cubrir al menos 2.5 canastas básicas, según los objetivos planteados por el Gobierno Federal.
Reacciones al anuncio
El aumento del salario mínimo generó diversas reacciones. Los sindicatos celebraron la medida como un avance en la lucha por mejores condiciones laborales. Los trabajadores expresaron que, aunque el incremento no resuelve todos los problemas, representa un apoyo importante para enfrentar la inflación. En contraste, algunos empresarios manifestaron preocupación por el impacto en los costos de producción y en la competitividad. A pesar de las diferencias, el consenso general es que el aumento era necesario para mantener el poder adquisitivo de los trabajadores.
Retos hacia el futuro
Aunque el aumento del 12% es positivo, todavía existen retos importantes. Uno de ellos es garantizar que el salario mínimo sea suficiente para cubrir todas las necesidades básicas de una familia. Otro desafío es evitar que los incrementos generen inflación adicional, lo que podría reducir el beneficio real del ajuste. Además, es necesario fortalecer las políticas de empleo formal, ya que muchos trabajadores en México siguen en la informalidad y no se benefician directamente de los aumentos al salario mínimo. El reto hacia 2030 será consolidar un sistema laboral más justo y equitativo.
Conclusión
El salario mínimo en 2026 quedó establecido en 312 pesos diarios, tras un aumento del 12% anunciado en diciembre de 2025. Este ajuste busca mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores y garantizar que sus ingresos cubran al menos dos canastas básicas. Aunque el incremento genera debates sobre su impacto en la economía y en las empresas, representa un avance en la política de recuperación salarial que México ha impulsado en los últimos años. El reto hacia el futuro será mantener estos aumentos de manera sostenible y asegurar que todos los trabajadores, incluidos los informales, puedan acceder a condiciones de vida dignas.
